Las mujeres tienen un mayor riesgo de contraer infecciones urinarias. Lea nuestros consejos para una buena rutina.
Además de beber suficientes líquidos, orinar con regularidad y mantener una buena higiene personal, las mujeres deben incluir algunas rutinas adicionales para reducir el riesgo de contraer infecciones del tracto urinario.
Precauciones al tener relaciones sexuales
Durante las relaciones sexuales, su zona genital siempre estará expuesta a bacterias, ya sea suya o de su pareja. Sigua estas reglas antes, durante y después del sexo para limitar la cantidad de bacterias:
Antes de las relaciones sexuales:
Vacíe su vejiga, ya que una vejiga llena proporciona mejores condiciones para que las bacterias se establezcan y crezcan.
Durante las relaciones sexuales:
Si siente sequedad durante las relaciones sexuales, use un gel soluble en agua (lubricante) para reducir la fricción y la tensión del tejido, que pueden provocar infecciones. Los diafragmas y los espermicidas también pueden causar irritación, lo que puede provocar infecciones. Si tiene infecciones urinarias frecuentes, consulte con su médico sobre otro método anticonceptivo.
Después de las relaciones sexuales:
Vacíe la vejiga inmediatamente después de tener relaciones sexuales, incluso si solo tiene una pequeña cantidad de orina. Esto eliminará las posibles bacterias. Beba de 2 a 3 vasos de agua y orine cuando tenga ganas. El objetivo es tener un flujo de orina constante y regular para eliminar cualquier bacteria de la vejiga.
Evite las fragancias genitales
No uses aerosoles, desodorantes, polvos ni jabones con aromas fuertes en la zona genital. Algunos detergentes, blanqueadores y suavizantes dejan residuos en la ropa interior. Usa productos sin perfume.
¿Por qué?
El perfume u otros productos químicos con fragancia pueden irritar la piel o causar reacciones alérgicas.
Use ropa de algodón y holgada
Use ropa interior de algodón y ropa holgada para que el aire mantenga seca la zona alrededor de la uretra. Los jeans ajustados y la ropa interior de nailon no son recomendables, ya que pueden retener la humedad y favorecer la proliferación de bacterias.
Otros buenos consejos:
- Cámbiese las toallas higiénicas y los tampones con frecuencia durante la menstruación.
- Tenga cuidado al limpiarse: límpiese siempre de adelante hacia atrás para evitar que las bacterias del ano se introduzcan en la uretra.