Dado que la vejiga y el intestino están controlados por los nervios de la parte inferior de la médula espinal, una lesión en la médula espinal provocará una disfunción vesical en distintos grados, dependiendo de la gravedad del daño nervioso. ¿Qué tipo de problemas vesicales? La mayoría de las personas con espina bífida experimentarán una disfunción vesical conocida como vejiga neurogénica, lo que significa que tienen dificultades para controlar la vejiga. Una vejiga neurogénica puede dar lugar a una vejiga hiperactiva (refleja) o a una vejiga hipoactiva (flácida), por lo que las personas con espina bífida necesitan ayuda para controlar su vejiga.
La mayoría de los niños con espina bífida presentarán una disfunción vesical conocida como vejiga neurogénica, lo que significa que tienen una capacidad reducida para controlar la vejiga. Una vejiga neurogénica puede dar lugar a una vejiga espástica o a una vejiga flácida, por lo que los niños con espina bífida necesitan un buen programa de control vesical.